Rigidez y demencia:

marcha parkinsoniana¿Cómo ocurre la nuerodegeneración en la demencia?

Cuando hablamos de demencia (Alzheimer, de cuerpos de Lewy, vascular…), hablamos de un enfermedad neurodegenerativa. La degeneración que se produce en el sistema nervioso (central y periférico) es continua y tan variable como personas hay que padecen esta enfermedad. Mucho si tenemos en cuenta que además podemos hablar de una persona que primero tiene la Enfermedad de Parkinson y luego desarrolla una demencia.

El proceso degenerativo en el Parkinson está mucho más claro a nivel científico que en el caso de la demencia. Para entender los problemas de la marcha, los temblores, la rigidez que se produce en fases moderadas severas de la enfermedad demencial, debemos acercarnos al funcionamiento normal de nuestros músculos y huesos.

Un ejemplo:

El hombre mueve los músculos de 2 maneras: voluntaria e involuntaria. Ejemplo: el tubo digestivo, tiene una capa muscular que produce los movimientos peristálticos que hacen pasar el alimento hasta expulsarlo en la defecación. Nosotros no movemos a placer el tubo digestivo, es un movimiento involuntario. Pero sí movemos cuando queremos el brazo para coger un vaso de agua, éste sería voluntario.

El cerebro destina muchas zonas a la sensibilidad, a los movimientos y a conocer nuestro entorno para poder movernos en él. Los nervios salen del cerebro recorriendo la columna y dirigiéndose a todas las estructuras de nuestro cuerpo: el musculo de del dedo gordo de la mano derecha, a la piel… E igual que salen vuelven al cerebro para transmitir la información recibida, y en nuestro cerebro la procesamos y le damos un sentido.areas cerebrales

¿Cómo llegamos a la rigidez?

Todo esto implica muchas estructuras (corteza cerebral, áreas cerebrales, protuberancia, cerebelo, tronco encefálico, músculos, nervios, hormonas, neurotransmisores: dopamina).

En la demencia se van degradando nuestras funciones por la degeneración, las conexiones, en un orden que no es siempre el mismo, a veces lo síntomas que dan lugar son distintos o contrarios: rigidez en lo músculos o flacidez.

Siendo este el panorama, lo que sí sabemos con certeza es que en fase moderadas de la demencia la marcha se ve muy comprometida, hasta llegar a olvidar como andar, esto va acompañado normalmente de una rigidez muscular o espasticidad.

Hasta quedar encamados porque resulta imposible sentar a una persona en una silla porque no dobla el tronco. No todos los enfermos terminan con la misma rigidez.

Y ahora viene la parte positiva!!!

¿Podemos influir en mantener a nuestros enfermos la marcha? ¿O ayudar a tener menos rigidez? SI

¿Cómo? Pues desde casi el diagnóstico de la enfermedad debemos proponernos estimular la autonomía, no haciendo cosas que pueden hacer ellos (aunque a veces con supervisión), y realizando ejercicio: paseando, llevando la ropa a la lavadora… Cuando va apareciendo la rigidez es muy útil el masaje, el que podemos dar a ellos o el que ellos se pueden dar a sí mismo.

Realizar actividades como abrochar un botón es un ejercicio muy bueno para conservar la motricidad fina, por un lado ejercitamos los músculos, evidente, y por otro estamos ejercitando todas esas estructuras (cerebro, nervios…) por los que se mueven de manera voluntaria y ordenada 2 dedos para abrochar un botón.

Espero haberos ayudado a entender un poco este proceso tan complejo, y como todo no queda dicho con esta entrada en el blog espero vuestras preguntas dudas y sugerencias.

¡Feliz día!

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